HUESCA, ¿EN LA SENDA DE LA RECUPERACION?


DEBATE REALIZADO POR LOS SOCIOS DEL CLUB DE OPINION LUCAS MALLADA EL 14/10/2015

Parece que hay un consenso general de que los datos objetivos indican que en nuestra ciudad, igual que en el resto del país se confirma que hay una recuperación económica.

Esos datos objetivos no pueden ser otros que los disponibles de fuentes contrastadas que indican una mejora del empleo, aumento del PIB/habitante, facturación de las empresas, etc.

Parecen de todos modos, contradictorios con los informes recientes de Cáritas, Cruz Roja, otras ONG,s asistenciales, que indican que sigue habiendo muchas personas a las que de momento no están percibiendo ninguna mejora y si cabe, siguen aumentando sus problemas.

Nuestra ciudad, de todos modos, tiene unas características singulares, como son, el elevado número de personas jubiladas y de funcionarios de los diferentes órganos de la administración, baja presencia de empresas industriales, etc. que hace que los periodos de crecimiento sean más moderados que en otras zonas, pero se compensa con menores problemas sociales en las épocas de crisis.

Por las circunstancias del mercado laboral, los salarios, la precariedad en la duración de los empleos, etc. están generando una situación hasta ahora desconocida que se puede resumir en que el hecho de tener trabajo no garantiza una estabilidad que hasta ahora permitía el desarrollo de una gran clase media que era el motor de un país más igualitario en el que se podía acceder a una vivienda digna, a sufragar la educación de los hijos, etc.

La sensación por tanto es que los innegables datos objetivos que indican una senda de mejora, tienen que seguir evolucionando favorablemente durante mucho tiempo para que los ciudadanos recuperen la confianza necesaria y de este modo confirmar la salida de la crisis, que probablemente ya no les permitirá volver a estar como al inicio de la misma, es decir, como en el último semestre de 2007.

Probablemente el estado del bienestar del que gozábamos, tanto en sanidad pública, educación, infraestructuras, prestaciones sociales y asistenciales, previsión para pensiones, etc. tampoco volverá a ser el mismo.

Quizás esto se podría intentar mantener tomando medidas desde el gobierno de la nación, que necesariamente serían impopulares, pero no tanto por loque implicasen de recortes, si no por la eliminación de privilegios (estructura de la administración, organizaciones políticas, sindicales, patronales, empresas públicas, organismos, etc.), abusos (fraude fiscal, rigor en los controles del desempleo y otras subvenciones, etc.), falta de control en el gasto en todos los estamentos y ministerios públicos (sanidad, fomento, etc.).

El país necesita un gobierno que piense en intentar buscar la solución definitiva de los problemas para buscar un sitio en la historia y no en mantenerse en el poder en las siguientes elecciones, con las servidumbres que lastran una eficiente gestión.

Sería bueno para nuestra ciudad que no esperásemos a que todo nos llegue hecho e intentar hacer las cosas que sean convenientes para que podamos ser modelo a imitar.